Canalizaciones eléctricas de superficie

El montaje de canalizaciones eléctricas de superficie consiste en dejar las mismas a la vista. Las ventajas principales de utilizar esta técnica es que no se daña ni se invade ningún soporte como puede ser la pared o el techo. Además, se trata de un montaje rápido y muy sencillo. El único inconveniente es la estética, por eso este tipo de instalación se reserva para lugares como el garaje, el sótano o los cuartos de la lavadora.

Tipos de canalizaciones eléctricas de superficie más comunes

El montaje del armario o cuadro eléctrico de superficie es una de las instalaciones de superficie más habituales. Para ello, primero hay que determinar el lugar dónde va a ir ubicado y después intentar dejarlo lo más nivelado posible. Su instalación, al igual que el resto, debe correr a cargo de un profesional. Por otro lado, está el montaje de conductos y mecanismos eléctricos. Entre los más comunes están los pulsadores, los conmutadores, las tomas de corriente, las cajas de empalme, los pasacables y los interruptores.

Por último, está el montaje de canaletas para cables eléctricos. Este tipo de canalización se utiliza cuando no se desean estropear las paredes dentro de la vivienda. Para ello, se puede instalar un cableado nuevo a través de zócalos y canaletas de plástico. Eso sí, a la hora de escoger, hay que tener muy claro cuáles son las necesidades, es decir, la ubicación, la situación del canal, el número de tomas de corriente, las esquinas y rincones con los que te vas a ir encontrando y el número de cables que hay que montar.